- La ONU estima que alrededor de 17 millones de africanos viven fuera de su lugar de origen
- Más de 300 millones de personas en la región viven con menos de un dólar al día
En la actualidad, la realidad africana es dramática. Más de 300 millones de personas viven con menos de un dólar al día, 30 millones de niños menores de 5 años sufren desnutrición y el 43% de la población no tiene acceso al agua potable.
El Banco Mundial informa de que entre 1981 y 2001 los pobres se duplicaron, pasando de 164 a algo más de 300 millones de personas, y en países como Burundi y Etiopía, la renta per cápita es de menos de 90 dólares. Incluso en países con mayor riqueza, como Gabón y Botswana, las bolsas de indigentes son notables.
Esta precariedad económica tiene amplios efectos en las condiciones de vida y en la estabilidad social y política.
La posibilidad que tienen la mayoría de estos países de alcanzar el Objetivo de Desarrollo del Milenio (OMD) es remota, según la ONU. Por esta razón, la comunidad internacional situó a África en 2005 en el centro de su agenda de desarrollo global y acordó doblar su ayuda para el año 2010.
La situación es grave para la mayor parte de la población rural del continente. Más del 65% de la población de Malawi sobrevive debajo del umbral de pobreza, y en 2000 Malawi fue uno de los países que compartieron el 7% inferior de los índices de Pobreza y Desarrollo Humano del Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo.
Uno de los porqués de la pobreza de África seria que:
Entre 1990 y 2005 hubo veintitrés países africanos involucrados en conflictos bélicos, y el costo de estas guerras ascendió a unos 300.000 millones de dólares. Con ese dinero, África podría resolver la crisis del VIH y el sida, o proveer educación y agua, así como prevenir y tratar la tuberculosis y el paludismo. Se pudieron haber construido literalmente miles de hospitales, escuelas y carreteras". Son palabras de Ellen Johnson-Sirleaf, presidente de Liberia y publicadas en el diario International Herald Tribune. El periódico concluyó diciendo que si no hubiera guerras, África "podría ser un continente más próspero, y no el más pobre del mundo".
La pobreza de África en conjunto y sobre todo la que esta situada al Sur de la Sahara, es un resultado directo de los efectos adversos del capitalismo en su fase de globalización, induciendo de una forma negativa en la posibilidad del crecimiento económico y progreso humano social. La consecuencia es un empobrecimiento que limita e incluso detiene el progreso económico y social, paralizando al mismo desarrollo general de la sociedad, de manera que hay dos grandes brechas:
la primera, la del continente africano en su conjunto con respecto al primer mundo, y la segunda, de reciente aparición, una vez se rompió el orden bipolar, que separa cada vez mas a África subsahariana, empobrecida en muchas de cuales regiones se ha paralizado el mismo crecimiento y desarrollo económico.
El resultado de todo esto es flujo migratorio, de fuerza barata hacia el primer mundo, que cumple la función no solo de obsesión de tasas de beneficio mas elevadas sino también el del regular, controlar y flexibilizar el mercado de trabajo, al tiempo que se evita el aumento desmedido de la presión salarial y de la reivindicación sindical en los países receptores.
En los países en desarrollo
el 28 por ciento de los niños pequeños tienen peso insuficiente y reciben alimentación inadecuada, pese a los progresos alcanzados en la década de 1990.En 2000, en Áfricasubsahariana más del 30por ciento de los niños menores de cinco años tenían peso insuficiente. En Asia meridional, uno de cada tres niños sufre de desnutrición y en algunas zonas de Camboya, la República Democrática Popular Lao y Myanmar aún más niños padecen hambre.



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